No era noble ni enterrarla
Pues opte por lo mejor
Incendié mi fiel casucha
Y así acabe con mi labor
Triste y solo me encontraba
Cuestionando mis acciones
Otra forma no hallaría
De acabar con mis dolores
Ya que el cuerpo fue ceniza
Por las llamas del castigo
Desate mi obra precisa
Y moriré en un gran suspiro
Recorrí por última vez
Aquel bonito y especial camino
El mar tan grande y profundo
Seria mi último testigo
Salte directo por el barranco
Y caí entre filosas piedras
Flotando directo al abismo
Riendo con todas mis fuerzas.