The Lion King (1994)(Crítica)

Película de animación producida por Walt Disney Pictures,  dirigida por Rob Minkoff
Roger Allers, basada en la tragedia Hamlet, de William Shakespeare.
La película trata sobre un cachorro león, llamado Simba (Matthew Broderick) quien esta destino a tomar el trono como rey de la selva, una vez que su padre fallezca, Mufasa (James Earl Jones), su padre, tras fallecer debido a una emboscada planeada por su propio hermano Scar (Jeremy Irons) para ocupar el trono, y debido a una confusión generada, también, por Scar, Simba termina aceptando que la causa de la muerte de su padre fue por culpa suya, por lo cual, decide abandonar su hogar y huir muy lejos.
Pasaron los años y Simba se convirtió en un león adulto, valiente y sagaz, acompañado por dos personajes carismáticos: un Turicato llamado Timón (Nathan Lane) y un facóquero llamado Pumba (Ernie Sabella). Cierto día Simba se reencuentra con su antigua amiga de la niñez, Nala (Moira Kelly), quien se alegra de volver a encontrarlo y le relata el oscuro y sombrío régimen que Scar adopto en su antiguo hogar, Simba al enterarse de la situación decide regresar, reclamar el trono y reestablecer la paz nuevamente.

Hermosa película, posee grandes valores sentimentales, tales como amor, confianza, valor, etc. Fantástica película para ver en familia, y con grandes enseñanzas, tuve la mala suerte de apreciar este largometraje en edad adulta, y no tuve la magia que poseen los niños al ver películas de este tipo, pero aun así me emociono y me dejo bastante conforme en su totalidad.